¿Estás pasando por un mal momento, las cosas no van tan bien como quisieras, te acaban de despedir de tu empresa o has tenido un desencuentro amoroso?
¡ESPERA UN MOMENTO! Tal vez las cosas no son tan malas como las estás viendo en este momento.
Qué tal si te digo que a lo contrario de lo que parece esta situación desafortunada puede ser lo mejor que te ha pasado en la vida…
Tal vez esto te parecerá algo contradictorio, ilógico o creerás que se trata de alguna esas cosas locas del pensamiento mágico-positivo, pero nada que ver, a continuación entenderás el porqué y como usar este método a tu favor.
LA ZONA DE CONFORT
La zona de confort, un termino usado hasta la saciedad a día de hoy, tanto por psicólogos, coachees, motivadores personales y todo el mundo en general.
A pesar de ser un termino tan común hay que comentar que también es muy incomprendido. Muchas personas no saben el porqué de su existencia ni que lo causa. Por eso mismo es importante que empecemos con una explicación rápida del concepto.
¿Qué es la zona de confort?
La zona de confort es un lugar físico y/o mental donde un ser humano se siente bastante seguro. Cuando estamos en este sitio nos sentimos relajados, sin miedo, con poca presión, con mínimo estrés y con pocas ganas de hacer cualquier cosa que se salga de la rutina establecida.

Y ahora nos podemos preguntar: ¿Por qué nos sucede esto y cual es su origen?
El porqué de la zona de confort
Para entender la existencia de la zona de confort lo primero que tenemos que comprender es que nuestro cuerpo y cerebro están diseñados para vivir en un mundo del pasado el cual era extremadamente peligroso.
Y a pesar de que las cosas hayan cambiando mucho en los últimos siglos: No tenemos leones que nos estén persiguiendo por las calles, las tribus rivales no están intentando matarnos, o encontrar comida y agua es relativamente fácil, (aunque no en todos lugares); El humano como tal no ha cambiado prácticamente nada. Física e intelectualmente somos casi iguales a los humanos que vivián en las cuevas hace 20,000 o 30,000 años, eso debido a que el proceso de evolución es bastante lento y puede tardar cientos de miles de años en hacer cambios significativos en las especies.

Entonces de esta información podemos deducir que la gente que estamos viviendo hoy en día en el planeta somos hombres prehistóricos viviendo en un mundo muy diferente para el cual hemos sido creados. Por lo tanto, la tendencia innata de querer permanecer en la zona de confort es algo que hemos heredado de nuestros antepasados a los cuales les ayudó en gran manera a mantenerse en vida en el peligroso mundo en el que vivían.
Hay que aclarar que el hecho de querer permanecer dentro de la zona de confort es un estado creado dentro de la parte subconsciente de nuestro cerebro y su lógica se define más o menos de la siguiente manera:
Si el lugar donde te encuentras y las cosas que normalmente haces te permiten tener todas las necesidades básicas cubiertas. ¿Para que te aventuras a algo nuevo que puede ser peligroso e incluso te puede costar la vida?
Mejor quédate donde estás y mantente a salvo.
Entonces, basado en este razonamiento, el subconsciente va a usar todas las herramientas que tiene bajo su control para mantenerte en esta zona de seguridad, con lo cual logrará que vivamos en una zona de confort perpetúa de la cual solo saldremos por casualidad en contadas ocasiones.
El gran problema de permanecer en la zona de confort
Entonces si en la zona de confort estamos tan tranquilos, cómodos y seguros ¿porqué se habla continuamente de que es bueno aventurarse fuera de ella?
El gran problema que tiene estar en la zona de confort es que nos mantiene estancados y no nos permite crecer.
Estamos cómodos, todo lo tenemos controlado, sabemos todo lo que necesitamos saber para permanecer en este lugar y eso nos mantiene en una zona de mediocridad perpetua en la cual tal vez no nos irá tan mal, pero tampoco bien. Mientras el mundo cambia y evoluciona nosotros seguiremos estancados dentro de nuestra burbuja.
Pero lo más grave de la situación es que esta sensación de seguridad es temporal y ficticia, tarde o temprano llegará un cambio que te hará peligrar la zona de confort en la cual habías estado viviendo y te sacará de nuevo a la realidad, en un mundo completamente cambiado y donde tus practicas habituales ya no te darán la seguridad a la cual estabas tan acostumbrado.
La destrucción de la zona de confort y como aprovecharla
Como hemos visto, casi todas las personas pasamos la mayoría de la vida en la zona de confort, pero a veces suceden situaciones bastante fuertes y desagradables que nos mueven toda la existencia, golpes duros como un fracaso amoroso, una quiebra económica, problemas en casa o el trabajo, la muerte de un ser querido, un enfermedad o algo similar.
En estos momentos de gran angustia y sufrimiento la zona de confort en la que estábamos acostumbrados a permanecer sufre un gran golpe que incluso puede llegar a romperla completamente en pedazos. El terremoto es tan grande que el subconsciente piensa que el lugar donde estabas acostumbrado a estar ya no es un lugar seguro y que si no se mueve las cosas pueden ir realmente mal e incluso puede llegar a peligrar tu vida.

Donde estabas, lo que sabías y lo que hacías ya no es suficiente para mantenerte en vida. Entonces para el cerebro ha llegado el momento de buscar la manera de esforzarse y evolucionar para encontrar un nuevo lugar donde sentirse cómodo y a salvo.
Y aunque después de este gran golpe tal vez te sientas muy mal, triste y/o deprimido, tienes que entender que este momento ES GRANDIOSO y que si lo aprovechas adecuadamente podrás dar un giro de 180 grados en tu vida y cambiarla por completo.
En estos momentos de dolor, el subconsciente está dispuesto a aprender cosas nuevas, a ponerse en acción y hacer lo que tenga que hacer para llegar a nuevos niveles donde pueda volverse a sentir a gusto. Aprovecha este gran poder dispuesto a ser desatado y guía a tu subconsciente a construir tu mejor versión.
Derrumba la cabañita donde estabas viviendo y construye un palacio majestuoso en su lugar.

El momento perfecto para cambiar y mejorar
Ahora que la zona de confort ha sido destruida es como si las cadenas que te estaban bloqueando se hubieran roto. ¡Pero atención! Esto es temporal. Si no te das prisa, una vez las cosas empiecen a mejorar de nuevo la zona de confort volverá y las cadenas se volverán a fijar en tus pies de manera firme y prácticamente inamovibles.
Entonces aprovecha esta situación sin perder tiempo. Cada hora que pase estarás más cerca de volver a tener los grilletes de la zona de confort.

Ponte en acción, crea tus nuevos hábitos
¿Quién te gustaría ser? ¿Qué quieres lograr?
Hazte estás dos preguntas y una vez tengas las respuestas piensa en que necesitas para conseguirlo y una vez lo tengas claro inmediatamente ponte en acción. ¿Necesitas aprender nuevos idiomas? Crea los hábitos que te permitirán hablar la nueva lengua, ¿Quieres ser más seguro para negociar con los clientes? Haz cursos y empieza a practicar las tácticas que te enseñen. ¿Quieres crecer personalmente a niveles inimaginables? Lee los artículos de el laberinto de la vida.
La clave es empezar a crear los hábitos que te llevarán a ser la persona que quieres ser y te ayudarán a lograr todo lo que te hayas propuesto.
Estos hábitos deberán quedar gravados y firmes antes de que llegue la nueva zona de confort.
Si finalmente logras instaurar los nuevos hábitos antes de que ella llegue estos ya serán vistos como parte de la nueva zona de confort y no podrá hacer nada para destruirlos.
Gracias a esto habrás conseguido poner firmemente los cimientos de tu nuevo castillo y cada vez que repitas los hábitos estarás un paso más cerca de tener la construcción terminada.
El camino duro de salir de la zona de confort cuando las cosas van bien
Como hemos visto, cuando las cosas te van más o menos bien y el subconsciente sabe que tienes todo lo básico cubierto, este se va a oponer totalmente a que hagas grandes cambios en tu vida.
Entonces si tu objetivo consciente es mejorar tu vida y lograr grandes cosas, tu esfuerzo deberá ser 100 veces más fuerte que cuando tu zona de confort está rota porque algo malo te ha pasado.

A lo largo de los años he visto multitud de personas que han hecho cambios increíbles en su vida:
Todos ellos han estado dispuestos a aprender cosas nuevas y a absorber la información necesaria para llegar a otro nivel. Por lo contrario también he visto otro tipo de gente que a pesar de recibir la misma información valiosísima la han dejado pasar de largo sin inmutarse ni ponerla en práctica, siguiendo con su rutina habitual
¿Adivinas la diferencia entre estos dos tipos de personas?
Sin duda las primeras personas estaban pasando por una situación complicada o estaban inconformes con la mediocre situación en la que se encontraban con lo cual estaban dispuestas a hacer lo que hiciera falta para cambiar su estado, mientras que las segundas estaban completamente ancladas en la zona de confort y condenadas a seguir en la mediocridad..
¿ESTÁS PASANDO POR UN MAL MOMENTO?
¡FELICIDADES! NO DUDES EN APROVECHARTE DE ÉL… TE LO DEBE.