¿EL KARMA EXISTE?

El karma existe

El karma sí existe y generalmente está muy mal entendido.

En general vemos el karma como algo abstracto, cósmico, mágico o prácticamente divino. Una energía positiva o negativa acumulada, la cual un día de repente se descarga hacia el individuo que la originó, dándole una recompensa o castigo, dependiendo del tipo de karma que se creó.

Entonces nos podríamos preguntar: ¿Existe verdaderamente el karma? ¿O solamente es algo que se ha inventado la sociedad en el transcurso de la historia para que actuemos correctamente?

En este artículo comprenderemos definitivamente que el karma realmente existe y aprenderemos las 3 leyes que lo rigen. Las cuales, por lo contrario a lo que la gente piensa, son leyes muy reales, completamente lógicas y de sentido común.

Las 3 leyes principales del karma.

Hay tres leyes principales que rigen el karma en los seres humanos. El hecho de conocerlas y seguirlas, hará que tu vida a largo plazo mejore drásticamente.

Conozcámoslas:

Ley 1: La ley de las probabilidades

«Quien continuamente tira cuchillos al aire, tarde o temprano se le clavará uno en la cabeza»

Esta primera ley nos dice que cuantas más veces hagas una cierta cosa, más probabilidades tendrás de obtener un resultado en concreto. Veamos unos cuantos ejemplos para entenderla completamente.

La ley de las probabilidades, a largo plazo casi seguro te toca:

¿Qué pasa si juego una sola vez en una rifa local de mi pueblo en la cual se emiten un total de 10000 boletos y solo 10 premios?

Como bien habrás supuesto, si solo juegas una vez, lo más probable es que no te toque. En este caso de ejemplo solo tienes el 0.1% de probabilidades.

Pero, ¿Qué sucede si cada día se hace una rifa igual y tú participas diariamente comprando un boleto? Tal vez en un año no hayas tenido la suerte suficiente para que te toque, pero lo más seguro es que en un periodo de 5 años te haya tocado más de una vez.

365 días x 5 años= 1825 boletos comprados. 1825 boletos x 0.1% de probabilidades= 182.5% de probabilidades que te toque.

karma existe ley de las probabilidades

Ejemplo de Karma positivo: El buen actuar.

Imagínate a María, una persona que le encanta ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.

Ella ve a alguien hambriento y le da algo de comer. Detecta una persona que tiene dificultades visuales y le ayuda a cruzar la calle. ¿Alguien le pide dinero para tomar el autobús porqué le han robado la cartera? Sin pensarlo dos veces le presta lo necesario para volver a su casa. ¿Hay un nuevo empleado en su trabajo? Le da la bienvenida y se ofrece a apoyarlo en todo lo que necesite.

¿Qué le sucederá a una persona que actúa de esta manera?

A corto plazo tal vez no mucho. Algunas personas le agradecen su amabilidad con palabras de afecto, otros le responden con una agradable sonrisa e incluso hay otros que la invitan a comer a su casa como señal de agradecimiento.

También hay otro tipo de personas que murmuran: ¡Que persona tan ingenua y tonta es María! la gente nada más se aprovecha de ella.

Pero eso a ella no le importa y sigue haciendo lo que le encanta, ayudar a los demás. El simple hecho de ver una sonrisa sincera en el rostro de alguien le alegra el corazón.

Las recompensas a largo plazo: El karma en acción.

Van pasando los meses y María sigue con su actitud ayudando a todo el que puede, es su pasión. Hasta que un día de repente, le toca ayudar a un señor algo mayor, tiene la ropa algo sucia y sangre en la cara.

Él le cuenta que le acaban de robar el automóvil con su cartera, celular y todo lo que llevaba dentro. Además, le golpearon y lo sacaron por la fuerza del auto, tirándolo por el suelo aprovechando que se había parado en un semáforo.

Para colmo la persona estaba muy alejada de su casa y hacía un frío increíble en la calle.

Después de que María le dejara el celular para hacer unas llamadas y lo invitara a un café para recuperarse del frío y el susto. Un familiar, con un carro de lujo último modelo lo vino a recoger.

Quien iba a decir que la persona que acababa de ayudar era uno de los empresarios más ricos del país.

Después de agradecerle efusivamente y compartir teléfonos el empresario se despidió.

Al cabo de unos pocos meses María recibió una llamada de un número desconocido. Era el gran empresario, estaba creando una nueva empresa, pero necesitaba un socio/a de confianza que le ayudara en el nuevo emprendimiento. Cuando este pensó quien podría ser este socio, nada más se le ocurrió un nombre. Sin duda María, ella es la persona indicada.

Ejemplo de Karma negativo: El mal actuar.

Ahora imaginemos un ejemplo contrario. En este caso tenemos a Manuel, un ladrón que se dedica a robar carteras en zonas turísticas de la ciudad. A veces hace sus fechorías en las calles, otras veces comete los delitos en el metro o en el autobús. Incluso de vez en cuanto se junta con unos cuantos amigos y se dedican a asaltar casas.

Manuel sin duda está haciendo el mal, busca maneras rápidas de obtener dinero a costa de bienes materiales de otras personas que tantos sacrificios y esfuerzos les ha costado conseguir.

Los castigos a largo plazo: El karma en acción.

Manuel ha tenido mucha suerte, en todos estos años que se ha dedicado a robar, solamente lo han detenido dos veces y al no tener pruebas ni denuncias en su contra, lo han tenido que liberar de manera prácticamente inmediata.

Algunas veces las cosas se le complican un poco porqué encuentra a los dueños dentro de sus casas mientras está cometiendo el asalto, pero como va bien armado, estos le dan todo lo que tienen sin oponer prácticamente resistencia.

Aunque todo le va bastante bien, eso no significa que algunos días no esté preocupado pensando en qué pasaría si algún día lo llegan a atrapar y lo ponen en la cárcel, o incluso si se encuentra en medio de un tiroteo con la policía.

Van pasando los meses y no hay ningún contratiempo. Ayer se robó tres carteras llenas de dinero y hoy saquearon una casa completa. Pero finalmente, llego el atraco número 473, pensaban que estaban asaltando una casa como cualquier otra, pero no era así. En la casa vivía un ex general del ejército con su esposa y este estaba armado hasta los dientes.
A pesar de haber tenido más de 370 casos de éxito en su espalda, llegó el fatídico día en que las cosas se torcieron: Se encontró delante del último día de su vida.

El karma, cuestión de tiempo.

Cabe mencionar que estos ejemplos mostrados son casos extremos. En la vida nos podemos encontrar muchos matices, pero hagamos lo que hagamos el karma finalmente se mostrará. ¿Qué pasará con alguien que siempre va a trabajar con cara de pocos amigos siendo desagradable con la gente? ¿O con alguien que se está quejando todo el tiempo sin tomar acciones que puedan dar un cambio en su vida? Sin duda le ocurrirán cosas muy diferentes a alguien que siempre tiene una sonrisa en su cara cuando trata con la gente o alguien que es optimista y siempre está buscando como lograr sus objetivos a pesar de las dificultades que vaya encontrando.

También es importante remarcar que en la mayoría de veces el karma no es inmediato, hacer algo bueno o malo puntualmente generalmente no lo activará. Pero sin duda como más repetitivas e intensas sean tus acciones, más rápidamente llegará.

 

Ley 2: La ley del chismorreo o cotilleo.

«El karma se transmite como la pólvora»

En mi pueblo de 400 habitantes donde viví hasta los 16 años había muy poca gente joven. Pero lo que si abundaba eran señoras de la tercera edad la cuales, lamentablemente se pasaban muchas horas aburridas en casa. Estas cuando se cansaban de ver la televisión o escuchaban algún ruido en la calle, se trasladaban de manera inmediata al lado de la ventana y observaban a través de las cortinas. Tal vez sucedería algo interesante con lo cual podían entretenerse.

No hace falta decir que, en caso de ver algo curioso, como que Juanito tenía una nueva novia, o que habían visto el hijo del fontanero de la mano con otra que no era su esposa, en menos de 10 minutos todo el pueblo ya lo sabía y eso que en esos tiempos no había teléfonos móviles ni WhatsApp.

Te guste o no, los humanos por norma general somos cotillas y chismosos.

Así de igual manera como el ejemplo, sucede en todo el mundo. La información, sobre todo la negativa, se mueve a una velocidad hipersónica, pasando de boca en boca sin descanso. Y más si tenemos en cuenta los medios tecnológicos que existen hoy en día, como son el internet y las redes sociales, hoy en día la velocidad vuela literalmente a la velocidad de la luz.

¿Te enteraste que Juan del tercer piso ha dejado embarazada a una de su trabajo? ¿Sabías que Gerardo le debe X dinero a Javier desde hace más de un año? ¿Te acuerdas del desmadre que hizo Carlos cuando se emborracho en la boda de María? Alberto el carpintero hace un trabajo pésimo, me dejó los muebles todos disparejos y eso que me cobró un dineral.

Imagínate alguien que se dedica a instalar portones eléctricos el cual generalmente hace pésimos trabajos y se corre la voz. ¿Lo contratarías para que fabricara el portón de tu casa? Nunca. O alguien que tiene la fama de ser incumplido, impuntual, que genera problemas y es egoísta. ¿Lo contratarías en tu empresa? Por supuesto que no.

Gran parte de la población no es violenta, pero si alguien los perjudica, canalizan este enojo transmitiendo la información sobre la persona que la ha perjudicado al mayor numero de personas que pueda.

Karma del chismorreo en acción

Entonces, ¿Qué sucederá cuando un vecino con fama de moroso y de no querer devolver el dinero te pide prestado? Prácticamente nadie estará dispuesto a ayudarle y se quedará solo ante las dificultades.

Mucha gente directamente ni le hablará o lo mirará con mala cara. Incluso podría haber gente que le podía haber ofrecido un trabajo o apoyado de diferentes maneras, pero al saber de su comportamiento se lo pensarán dos veces antes de contratarlo o recomendarlo a alguien más.

Esta ley también aplica para el buen Karma:

Aunque las habladurías están muy remarcadas cuando se trata de algo negativo, también sucede lo mismo cuando alguien hace algo de buena manera.

El rumor de que cierta persona es de confianza, que siempre está ayudando a los demás, que tiene una actitud positiva o que es muy buena en algo también se transmite de boca en boca, aunque lamentablemente no tan rápido como en el caso de la información negativa.

Cuando alguien ha recibido información positiva de otra persona, es mucho más fácil que haya confianza y apoyo mutuo.

Podemos ver un claro ejemplo cuando alguien con quien confías te recomienda a alguien para ocupar un puesto que tienes vacante en tu empresa. Sin duda la persona recomendada tendrá más posibilidades de obtener el trabajo que un desconocido o una persona con malas referencias.

También sucede exactamente lo mismo en las empresas. Imagínate que una empresa (Empresa A) a trabajado en un gran proyecto especializado y complejo de otra empresa (Empresa B). La empresa A, a pesar de que el proyecto era complicado y de todas las dificultades en las que se encontraron en el transcurso del proyecto, siempre estuvo trabajando de manera ejemplar y solucionando todos los contratiempos que se encontraron. Finalmente terminando el proyecto de manera satisfactoria.

Que sucederá entonces cuando una tercera empresa (Empresa C) necesite implementar un proyecto similar al que se realizó en la empresa B y le pida referencias para saber quien pueda realizar esta clase de trabajos.
Sin duda la empresa B le recomendará a la empresa A para realizar el trabajo. Y de igual manera sucedería lo contrario en caso que la empresa A hubiera hecho un trabajo deficiente.

Hay ojos en todos lados, por lo tanto, siempre actúa de la mejor manera.

No subestimes el poder de los chismes. Si estos existen y están tan arraigados en la sociedad, es porqué sin duda han ayudado a las personas a través de los siglos a saber si una persona era de fiar, cumplida, trabajadora, violenta o incluso peligrosa sin siquiera haber tenido que interactuar con ella directamente.

Si haces las cosas mal, sin duda el karma negativo se expandirá de manera exponencial por todos los rincones y personas conocidas. Hasta que finalmente no te quede ningún lugar para esconderte y la única opción será que te traslades a vivir a otro lugar donde no te conozcan y puedas empezar desde 0 con Karma neutro. (Eso siempre y cuando el internet no haya hecho de las suyas y haya expandido tu mal Karma a través de medio mundo).

Ley 3: La ley de la conciencia.

«¿Quién se puede concentrar cuando lo están a punto de matar?»

Es un hecho que cuando algo nos preocupa y estamos intranquilos nuestro cerebro no funciona como debería. Delante de una situación de estrés, la concentración en las tareas cotidianas disminuye dramáticamente y las decisiones que tomamos pueden no ser las más adecuadas.

Aunque el tema del estrés y el gran impacto que puede tener en nosotros es un tema extraordinariamente importante que afecta a diferentes partes de nuestra vida. Aquí solo daremos unas pinceladas por encima para entender los conceptos más importantes, ya que este tema será tratado de manera mucho más profunda en próximos artículos.

Veamos un ejemplo:

Imagínate que acabas de robar a una tienda porqué andabas escaso de recursos, o eres alguien que acaba de cometer un crimen.

En estos casos, si eres una persona normal, sin duda sufrirás un estrés y una tensión bastante grandes. La mente se te llenará de preguntas. ¿Qué sucederá si me atrapan? ¿Cuánto tiempo pasaré en prisión? ¿Y si la persona que asalté me reconoce y se quiere vengar? ¿Qué sucederá si se entera mi familia de estos malos pasos que estoy haciendo? ¿Qué pasará si el grupo de delincuentes con el que trabajaba me buscan para hacer otro sucio trabajo?

El karma existe ley de la conciencia

Como hemos comentado, cuando tu mente está en una situación de tensión, de estrés y con preocupación altas, esta no puede pensar claramente y no toma las mejores decisiones. Con lo cual, estas perturbaciones mentales creadas por una mala actuación, llevarán a otras malas decisiones y problemas. Como por ejemplo discusiones con tu pareja, problemas en el trabajo, con los amigos, familia, etcétera. Los cuales a su vez crearán más problemas y preocupaciones de manera exponencial entrando en un círculo vicioso de karma negativo.

No hace falta decir que, como en el caso de las otras dos leyes, existe el caso opuesto. Alguien que tiene la conciencia tranquila por hacer las acciones que el considera correctas y además estás satisfecho con su vida y las decisiones que toma.

A pesar de tener las mismas típicas preocupaciones que cualquier otro mortal, va a estar mucho más tranquilo, relajado y sin estrés, con lo cual podrá dedicar todo su potencial mental a tomar decisiones correctas, a trabajar más productivamente, a crear buenas relaciones y disfrutar con sus seres queridos. Debido a eso es más probable que obtenga resultados mucho más favorables en comparación a la persona que tiene toda la mente llena de preocupaciones y pensamientos negativos causadas por las malas acciones que ha hecho.

Empieza hoy a crear karma positivo

Nunca es tarde para cambiar la vida o darle un nuevo empujón. Ahora que ya te has aprendido las 3 leyes tenlas muy presentes y empieza a tomar las decisiones correctas. Tarde o temprano cosas maravillosas te empezarán a suceder.

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